Señales frecuentes

Excrementos pequeños, empaques dañados, marcas de roído, ruidos nocturnos, manchas de grasa en paredes, material usado como nido y olores inusuales son señales que merecen revisión.

También conviene observar patios, cuartos de almacenamiento, falsos techos, drenajes y zonas donde se guarda alimento.

Comportamiento y daños

Buscan alimento, agua y refugio, y suelen desplazarse de noche por rutas repetidas. Pueden roer empaques, madera, tuberías y cableado, contaminar productos y afectar inventarios o instalaciones.

Un programa responsable identifica accesos, fuentes de alimento, refugios y rutas de movimiento. Luego define si convienen estaciones cebaderas, trampas mecánicas, trampas adhesivas o medidas de exclusión.

Riesgos para la salud

La orina, los excrementos y el contacto con alimentos o superficies pueden representar un riesgo sanitario. Por eso no conviene manipular rastros sin protección ni colocar productos de forma improvisada.

Prevención básica

Sellá orificios, mantené la basura tapada, evitá alimento expuesto y ordená las áreas de almacenamiento para facilitar la inspección.